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¿CÓMO
TU NACIMIENTO INFLUYE EN TU MANERA DE PARIR?
por Cecile Kachadourian y Leonardo Estrada Méndez
publicada en "Conversando entre parteras", Boletín trimestral sobre parteria y salud de la mujer No. 5 de Junio de 1992, México, D.F.
Para este
número platicamos con
Leonardo Estrada, terapeuta psicocorporal
para que compartiera con nosotros sus experiencias en talleres de una técnica llamada Renacimiento. A lo largo de sus
años de trabajo con adultos ha obtenido información en base a la cuál sacó conclusiones que pueden ser de gran utilidad para las que
nos dedicamos también a ayudar a nacer.
Al momento de nacer se hace la primera respiración, una respiración que quema. El nacimiento es un momento emocional fuerte que tiende a bloquear la respiración por el miedo y la amenaza que representa
el hecho de llegar a un lugar totalmente desconocido. Dependiendo mucho
de la manera en que el bebé fue recibido,
la respiración queda más o menos bloqueada
en los años siguientes.
Si la primera respiración
está asociada a eventos de dolor habrá tendencia a retener la respiración para evitar revivirlo Se queda grabada la idea de que si respiro
mucho, me conecto con el dolor. Porque
al respirar bien nos volvemos más sensibles. Si hay un susto el diafragma se contrae, y, el nacimiento, tiende a serlo. De lo que se trata es de no dejar de respirar bien y poder afrontar situaciones de angustia de otra manera.
Cada situación produce esquemas mentales que afectan nuestras
relaciones con la gente y
nuestro modo de vivir. El nacimiento es una de estas
situaciones. Existe una tendencia a repetir lo que nos pasa, lo que está grabado
en nuestro cuerpo.
Al momento de parir también se despierta la memoria del
propio nacimiento. He podido comprobar, a través de las sesiones, que las mujeres que
ya son madres tienden a repetir su propio caso,
porque los mensajes internos se reproducen y se potencian, buscando su verdad en el exterlor. Repite su historia de nacimiento, la angustia que vivió, vuelve
a sentir miedo, reproduce
el mensaje, y el mismo patrón mental se desencadena e involucra a otros. El mensaje está potencialmente presente.
Los mensajes son la sensación
que nos queda de la vivencia de cada proceso, pero no todos tienen el mismo significado o importancia para nosotros.
¿Cuáles son los mensajes
de alguien que va a dar a luz?
Los que puedan potenciar sus creencias, para vivir lo conocido y poderlas confirmar en el
exterior.
Es muy importante destrabar las propias angustias, cambiar los mensajes y eso es posible.
Existen varios procesos. Según Stanislav Grov, son cuatro las fases
perinatales. En el proceso
de gestación, por ejemplo, se registra la relación entre la madre y el niño y las circunstancias presentes de la madre. Si la mamá se relaciona mucho con el bebé, si le habla,
si éste se sienté átendido, el bebé se va a sentir parte de ella. Si la mamá cree que
existe sólo cuando nace, va a sentirse solo, como abandonado,
como
si no fuera importante. Si la mamá no acepta bien su embarazo,
si sus memorias de nacimiento son muy angustiosas, si las circunstancias
sociales y económicas son
adversas, la mamá se tensa, lo que provoca la contracción de la matriz, produciendo menos calor. El bebé experimenta frío interno y a partir de ahí registra que no hay suficiente amor, que no tiene derecho a existir. Estos bebés tienden
a desarrollarse menos, a
ser más flaquitos, se sienten menos aceptados, con menos derecho a vivir. En esta fase no hay distinción entre yo y tú, entre
mi madre y yo. Como no hay una separación muy clara, parece como si los pensamientos de la madre y los míos fueran parte de mi consciencia, pero como
si yo fuera
las dos cosas. Estamos compartiendo emociones, en retroalimentación.
Tengo una amiga, que a los 33 años, después de varias terapias, en un taller
de renacimiento se dio cuenta que la tristeza que sentía no era suya, sino de la
madre. Por
simbiosis con su madre cargó 33 años con lo que creía que era suyo. Cuando hay mucho rechazo, el bebé se individualiza más rápido, porque percibe el entorno agresivo. El mensaje es que no me aceptas, no me quieres, siente coraje y puede reaccionar rechazando la chichi (el seno),
por ejemplo. Si a la mamá le dijeron que no debía tener al bebé o el papa lo rechazó, el bebé va a registrar que no tiene derecho a existir porque es culpable.
Así, cada fase, cada proceso
va generando mensajes propios. Todos vivimos con una serie de mensajes, de conceptos, ideas, creencias que son los que van determinando nuestras emociones. Dos
personas nunca reaccionan
igual ante un mismo hecho, y más si pertenecen a culturas distintas. Muchas veces estos conceptos son negativos, su origen puede remontarse a nuestro trauma de nacimiento y tender a acelerar
los procesos de destrucción
y muerte.
El concepto "el parto
es doloroso" puede converti rse en "parir es agradable".
Sondra Ray, propone la técnica de las frases que
consiste en repetir ciertas afirmaciones registrando las sensaciones que van apareciendo, con el fin de tomar
consciencia de ellas y así poder empezar
a cambiar nuestros esquemas mentales y nuestra forma de enfrentar la vida. No
se trata de que esta afirmación se convierta en una conformidad sino que llegue a ser tan intensa que pueda
sacudirnos. Se puede trabajar con Renacimiento, con las mujeres que empiezan
su embarazo, para destrabar, incluso para aprender a liberar la respiración, dejando que la energía fluya por sí
sola.
Es importante saber que
la información que se obtenga no es para culpabilizar. Esto no tiene ningún sentido. Lo que hay qué hacer
cuando uno descubre su propio
patrón es trabajar el perdón y el yo merezco amor.
No está de más sentarse a escribir una lista de culpas y afirmar: "yo me perdono".
Una cosa es clara, si
tú no te das cuenta del proceso, sólo lo reproduces. Si te das cuenta, es porque
hay solución. Esa es la razón del darse cuenta.
Algunos ejemplos de frases podrían ser:
Yo....respiro libre y plenamente
Estoy contenta de estar fuera de su vientre para
expresarme libre y completamente.
Yo me perdono por el dolor que me causé al nacer
Yo me perdono por el dolor que le causé a mi madre al nacer.
Sería interesante también rastrear los miedos y las inseguridades y las culpas de las parteras. Ellas, como también los doctores han sido bebés y también, al presenciar un parto, remueven su propia angustia.
Como no siempre se está dispuesto a exponerse y a revivir emociones, esto puede ser una de las razones
por las que han aumentado
tanto las cesáreas."
Vincalma SC, tel. (777) 317-88-61, 102-15-11,
Cuernavaca, Morelos, México
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